Añade saldo
Empieza con 10 €, o añade 25 €, 50 € o 100 €. El saldo es tuyo, viaja contigo de un país a otro y de un viaje al siguiente, y no caduca nunca.
Una eSIM y ningún plan que elegir. Recarga una vez y tu saldo se descuenta por megabyte a la tarifa local, aterrices donde aterrices. Nada caduca, nada se renueva y ves cada cargo en el momento en que ocurre.
Sin calcular cuántos gigas necesitas, sin comprar nada en la frontera y sin cancelar nada al volver a casa.
Empieza con 10 €, o añade 25 €, 50 € o 100 €. El saldo es tuyo, viaja contigo de un país a otro y de un viaje al siguiente, y no caduca nunca.
Una eSIM se instala en un minuto y se queda en tu móvil. Te sirve igual en Tokio que en Ciudad de México, así que no hay nada que rehacer al cruzar una frontera.
Te conectas a una red local y pagas su tarifa por megabyte. Míralo en directo en tu cuenta, o ignóralo y déjalo correr.
El precio por megabyte es difícil de imaginar, así que aquí tienes un día real en Portugal a 1,16 € / GB.
Las tarifas varían según el país.
Estas son las tarifas de partida de cada país. Te conectas a la red que llegue con más fuerza, y en tu cuenta aparecen todas las redes con su tarifa.
Pay As You Go no siempre sale más barato. Compensa cuando tu viaje es imprevisible.
¿10 GB de streaming en un solo país y en una semana? Puede que un bono fijo para ese país te siga saliendo más barato. Vendemos los dos.
Pagar por consumo tiene un riesgo de sobra conocido. Aquí no hay factura que pueda llegar.
Cuando el saldo se acaba, los datos se paran. Después no se te cobra nada, porque no hay ninguna cuenta en la que acumular deuda.
Un primer aviso cuando te queden 4,50 € y el último cuando te queden 1 €, para que recargues cuando a ti te venga bien y no te pille en la puerta de embarque.
Fija un mínimo y un importe y se rellena solo, como mucho tres veces al día. Tu tarjeta la guarda nuestro proveedor de pagos, nunca nosotros. La desactivas cuando quieras.
Se queda en tu cuenta. Sin fecha de caducidad y sin cuota mensual que se lo vaya comiendo, así que los 5,50 € que te sobraron en Portugal siguen siendo 5,50 € cuando aterrices en Vietnam el año que viene. No se devuelve a tu tarjeta, así que carga lo que creas que vas a gastar en el viaje.
Depende de dónde estés, que es la respuesta honesta a una pregunta que la mayoría de los planes esquiva. En Turquía 10 € cunden mucho; en los mercados más caros dan bastante menos. La tarifa de cada país la tienes aquí arriba y, antes de viajar, en tu cuenta.
No. Instalas una eSIM, una sola vez. Se queda en tu móvil y se conecta en todos los países que cubrimos, sin nada que volver a comprar ni escanear al aterrizar.
No, porque no se cobra nada a posteriori. Gastas saldo que ya has pagado y los datos se paran al llegar a cero. La recarga automática, si la activas, está limitada al importe que elijas y a tres cargos al día.
Cualquier móvil compatible con eSIM que no esté bloqueado por operador: iPhone XS y posteriores, los Pixel recientes y la mayoría de los Android de gama alta de los últimos años. En tu cuenta comprobamos la compatibilidad antes de que pidas la eSIM.
Carga saldo, escanea un código QR y paga exactamente los datos que uses. Lo que sobre seguirá ahí en el próximo viaje.
Las tarifas que ves son máximos orientativos de las redes que puede usar esta eSIM. La tarifa real la fija la red a la que te conectes y aparece en tu cuenta. El saldo cargado no es reembolsable.